Fomentar el bienestar emocional en los jóvenes, favoreciendo así su salud mental hoy y en el futuro.

Este mes, estoy facilitando unos Talleres a jóvenes entre 14 y 20 años dentro del Programa de Prevención de Salud Mental de una localidad madrileña.

Me está dando mucho sentido, enfocar esta prevención en 4 pilares:

  • regulación emocional
  • autoconocimiento para una mayor autoestima
  • consciencia en talentos y habilidades
  • herramientas para habilidades sociales

La desconexión como sociedad de valores universales como el esfuerzo, la resiliencia, el respeto (a uno mismo, a los demás y al entorno), o la autenticidad, provoca en los más jóvenes una desconexión con sus propios valores personales y una gran confusión en la búsqueda de un sentido de vida.

Más que nunca en sus entornos cotidianos, se hace fundamental una educación en valores sólidos, más allá de lo que ven en RR. SS. en los medios, etc. Valores que armonicen con SER humano, y que les permitan vivir en sociedad de forma plena y desarrollando todo su potencial.

En la familia, en la escuela y en otros ámbitos donde los jóvenes se forman y discurre gran parte de su tiempo, es donde se puede crear este «caldo de cultivo», mediante la comunicación sin juicios, el ejemplo del adulto en estos valores, ayudándoles a formar un criterio respecto a lo que ven y oyen, y poniendo en valor sus talentos y habilidades.

Es necesario un diálogo sincero y sin juicios por parte de padres, madres, educadores y profesores, así como una escucha activa: detectando las necesidades e inquietudes que se esconden más allá de las palabras que nos puedan decir.

Manteniendo conversaciones auténticas y de valor, acompañándoles en su camino de formarse como PERSONAS.

No podemos desatender esta «misión», por muy ardua que nos parezca, por muchas veces que tiraríamos la toalla ante su falta de escucha y de conexión. No olvidemos que su forma de actuar y responder: NO ES PERSONAL, ES PARTE DE SU PROCESO EVOLUTIVO.

A mí como madre y formadora me ocurre que en ocasiones me parece que siembro en terreno infértil. 🙁

Me encuentro en ocasiones con muros de incomprensión y rechazo por parte de mis hijos y de los jóvenes a los que acompañado en sesiones y talleres, pero LA CONFIANZA en que esas semillas quedan y darán fruto es lo que me mantiene ahí, acompañando, a veces sin intervenir, solo estando…

El ir fomentando en los jóvenes un estado de bienestar emocional:

  • A nivel mental (en sus pensamientos),
  • Corporal (estados de autocuidado y autorrespeto).
  • Emocional (ser capaces de regular sus emociones).
  • Desarrollando sus habilidades sociales, es labor de aquellos que les acompañamos en su crecimiento de una u otra forma.

Os comparto algunas prácticas y estrategias que pueden contribuir al bienestar emocional (no es necesario que apliquemos todas), os invito a elegir aquellas que os den más sentido:

  1. Desarrollo de habilidades emocionales:
    • Enseñar a los jóvenes a identificar, entender y expresar sus emociones de manera saludable.
    • Fomentar la empatía para que puedan comprender las emociones de los demás.
  2. Fomento de relaciones saludables:
    • Estimular la construcción de relaciones positivas y de apoyo con amigos, familiares y compañeros.
    • Enseñar habilidades de comunicación efectiva y resolución de conflictos.
  3. Promoción de la autoestima:
    • Ayudar a los jóvenes a desarrollar una imagen positiva de sí mismos.
    • Celebrar sus logros y fomentar la aceptación personal.
  4. Manejo del estrés:
    • Enseñar técnicas de manejo del estrés, como la meditación, la respiración profunda y el ejercicio regular.
    • Fomentar la planificación y la organización para reducir la sensación de estrés.
  5. Establecimiento de límites:
    • Enseñar a establecer límites saludables en las relaciones y en el uso de la tecnología.
    • Ayudar a comprender la importancia de decir «no» cuando sea necesario.
  6. Incentivar la actividad física:
    • Promover la importancia del ejercicio regular para la salud mental.
    • Participar en actividades físicas que disfruten, ya sea deportes, yoga u otras formas de ejercicio.
  7. Fomento de la conexión con la naturaleza:
    • Incentivar el tiempo al aire libre y la conexión con la naturaleza, lo cual ha demostrado tener beneficios para la salud mental.
  8. Educación sobre salud mental:
    • Desmitificar la salud mental y promover la comprensión de que es tan importante como la salud física.
    • Proporcionar información sobre recursos disponibles y eliminar el estigma asociado a los problemas de salud mental.
  9. Participación en actividades creativas:
    • Estimular la participación en actividades creativas como arte, música o escritura.
    • Brindar oportunidades para expresar la creatividad de manera libre y sin juicios.
  10. Fomento del equilibrio entre la vida en línea y fuera de línea:
    • Promover hábitos saludables en el uso de la tecnología y redes sociales.
    • Establecer límites en el tiempo de pantalla y alentar la conexión cara a cara.
  11. Apoyo psicológico:
    • Facilitar el acceso a servicios de apoyo psicológico, como consejería o terapia, cuando sea necesario.
    • Fomentar un ambiente donde los jóvenes se sientan cómodos buscando ayuda cuando la necesiten.

La promoción del bienestar emocional en los jóvenes no solo previene problemas de salud mental, sino que también contribuye a su desarrollo integral y a la construcción de una base sólida para enfrentar los desafíos de la vida.

Si resuena contigo lo que has leído, si tienes cerca un joven que pueda necesitar de apoyo para integrar estas pautas, te ofrezco tanto mis talleres como sesiones individuales, donde poder ir favoreciendo estos hábitos hacia un mayor bienestar emocional.

Gracias por estar ahí, un abrazo

Arantxa 🙂